TOLDOS ESCRIVÁ
Tres generaciones, una misma pasión: proteger y embellecer tus espacios desde 1955.
Historia de toldos escrivá
UN LEGADO QUE SE RENUEVA CON CADA GENERACIÓN
Nuestra historia comienza en 1955, en la entonces pequeña y desconocida localidad de Xeraco. Allí, en la calle Los Héroes nº 7, Vicent Escrivà Ferrer, reconocido como uno de los mejores guarnicioneros de España, abrió las puertas de su taller. Al principio, sus manos daban forma a finos trabajos de guarnicionería; sin embargo, la demanda creciente por cubrir vehículos industriales lo llevó a explorar el mundo de los toldos. Fue un cambio natural para alguien con tanto talento y dedicación, y así comenzó a forjarse el futuro de nuestra empresa.
Con el tiempo, la carga de trabajo aumentó y, en 1985, se sumó la segunda generación. Vicent Escrivà Bertomeu, con tan solo 16 años, aportó energía juvenil y nuevas ideas. Junto con su esposa Isabel, trabajaron sin descanso hasta convertir el negocio en un referente para los veraneantes de Xeraco y sus alrededores. En 1995, este matrimonio asumió el liderazgo definitivo; la empresa dio entonces el paso de dejar la guarnicionería atrás y enfocarse por completo en la fabricación e instalación de toldos.
La tercera generación comenzó a tejer su propio capítulo en plena pandemia de 2020. Vicente Escrivà Cebrián, tras haber colaborado de forma puntual, decidió entregarse de lleno a continuar el legado familiar. Ya en 2024, tomó oficialmente las riendas del negocio, aunque sigue contando con el apoyo y la experiencia de la segunda generación. Juntos, codo con codo, trabajan para ofrecer la mejor experiencia y la más alta calidad a cada uno de sus clientes.
A lo largo de estos años, hemos aprendido que la tradición y la innovación pueden avanzar de la mano. Agradecemos profundamente la confianza que depositan en nosotros. Cada proyecto es una oportunidad para seguir escribiendo la historia que comenzó en aquel humilde taller de Xeraco, y que hoy continúa más viva que nunca, impulsada por el esfuerzo, la dedicación y el amor a nuestro oficio.
