De un pequeño taller en Xeraco a un referente en protección solar
Cada año, España registra temperaturas más elevadas y periodos de calor más prolongados, una situación que ha incrementado la demanda de soluciones de sombra y protección exterior en viviendas y negocios. En ese contexto, la trayectoria de Toldos Escrivá refleja cómo la experiencia, el oficio y la capacidad de adaptación pueden mantenerse vivos durante generaciones.
Los primeros pasos de Vicent Escrivà Ferrer
La historia de Toldos Escrivá comienza en 1955, en Xeraco, cuando Vicent Escrivà Ferrer abrió un pequeño taller especializado en guarnicionería. Gracias a su habilidad y dedicación, pronto se convirtió en un profesional reconocido dentro de su oficio.
Con el paso del tiempo, la demanda de cubiertas para vehículos industriales y lonas resistentes empezó a crecer. Aquella necesidad llevó a Vicent a introducirse en el mundo de los toldos, iniciando así una transformación que marcaría el futuro de la empresa.
Desde el principio, el negocio destacó por ofrecer soluciones prácticas, duraderas y adaptadas a cada cliente. Esa filosofía sigue formando parte de la esencia de la empresa décadas después.
Cuando la guarnicionería abrió camino al mundo de los toldos
Durante varios años, la guarnicionería y los toldos convivieron dentro del taller familiar. Sin embargo, el crecimiento turístico y urbanístico de la costa valenciana impulsó cada vez más la necesidad de sistemas de sombra para viviendas, terrazas y comercios.
Poco a poco, Toldos Escrivá se especializó en la fabricación e instalación de toldos a medida en Valencia, apostando siempre por un trato cercano y un trabajo cuidado al detalle.
Algunas de las claves que impulsaron su crecimiento fueron:
- Atención personalizada.
- Adaptación de cada instalación.
- Materiales resistentes y de calidad.
- Experiencia artesanal aplicada a cada proyecto.
Con el tiempo, aquel pequeño taller de Xeraco terminó convirtiéndose en el inicio de una empresa familiar que continúa evolucionando sin perder sus raíces.
¿Cómo evolucionó Toldos Escrivá con la segunda generación?
El crecimiento de Toldos Escrivá no habría sido posible sin la incorporación de una nueva generación dispuesta a continuar el trabajo iniciado décadas atrás. La evolución de la empresa llegó acompañada de nuevas ideas, más capacidad de trabajo y una clara apuesta por especializarse en soluciones de protección solar.
La incorporación de Vicent Escrivà Bertomeu
En 1985, Vicent Escrivà Bertomeu se incorporó al negocio familiar con solo 16 años. Su llegada aportó energía y una visión renovada en una etapa donde la demanda de toldos seguía creciendo en Xeraco y municipios cercanos.
Junto a su esposa Isabel, trabajó para consolidar un servicio cercano y profesional, centrado en ofrecer soluciones adaptadas a cada cliente y cada espacio exterior.
Un negocio familiar adaptado a los nuevos tiempos
En 1995, la segunda generación asumió definitivamente el liderazgo de la empresa. Fue entonces cuando Toldos Escrivá dejó atrás la guarnicionería para centrarse completamente en la fabricación e instalación de toldos.
Este cambio permitió ampliar servicios y reforzar la especialización en sistemas de protección solar para terrazas y exteriores, manteniendo siempre el trato familiar y la atención personalizada como parte fundamental de la empresa.
La segunda generación no solo hizo crecer el negocio; también consolidó una forma de trabajar basada en la confianza, la experiencia y el compromiso con cada proyecto.
Tradición, oficio y cercanía: las claves del crecimiento
A lo largo de los años, Toldos Escrivá ha mantenido una filosofía basada en el trabajo bien hecho, la atención cercana y la adaptación a las necesidades reales de cada cliente. Esa combinación ha permitido que la empresa siga creciendo generación tras generación.
La importancia del asesoramiento personalizado
Cada vivienda, terraza o negocio necesita una solución distinta. Por eso, Toldos Escrivá apuesta por un asesoramiento personalizado, estudiando cada espacio antes de recomendar el sistema más adecuado.
Este enfoque permite mejorar tanto el confort como la funcionalidad y la estética de las zonas exteriores.
Materiales, instalación y experiencia acumulada
La experiencia acumulada durante décadas también ha permitido seleccionar materiales resistentes y sistemas adaptados a las condiciones climáticas de la costa valenciana.
Además de la fabricación e instalación de toldos y cerramientos a medida, la empresa trabaja para ofrecer acabados cuidados y soluciones duraderas pensadas para el uso diario.
En la práctica, esa atención al detalle es una de las razones por las que muchos clientes siguen confiando en una empresa familiar con raíces profundamente vinculadas a Xeraco.
¿Por qué la protección solar es cada vez más importante en España?
Las altas temperaturas y la exposición solar prolongada forman parte del día a día en muchas zonas de España, especialmente en la Comunidad Valenciana. Por ello, cada vez más viviendas y negocios buscan soluciones que permitan aprovechar los espacios exteriores con mayor comodidad.
El aumento de temperaturas y la búsqueda de confort exterior
Según la Agencia Estatal de Meteorología (AEMET), los episodios de calor intenso son cada vez más frecuentes en España. Esta situación ha incrementado la necesidad de instalar sistemas que ayuden a reducir la exposición directa al sol.
Los toldos, pérgolas y cerramientos permiten crear espacios más confortables y protegidos durante buena parte del año.
Soluciones para viviendas, terrazas y negocios
Actualmente, muchas personas buscan soluciones de sombra para terrazas, patios y comercios que combinen funcionalidad y estética. En negocios de hostelería, por ejemplo, disponer de zonas exteriores protegidas puede mejorar la experiencia de los clientes.
Toldos Escrivá ha sabido adaptarse a esta evolución ofreciendo soluciones personalizadas para distintos tipos de espacios y necesidades.
En definitiva, la protección solar ya no se percibe únicamente como un elemento práctico, sino también como una forma de mejorar el bienestar y el aprovechamiento de exteriores.
La tercera generación y el futuro de Toldos Escrivá
La historia de Toldos Escrivá continúa evolucionando con la llegada de una nueva generación comprometida con mantener vivo el legado familiar sin renunciar a la innovación y a las nuevas formas de trabajo.
El relevo generacional en plena pandemia
En 2020, en plena pandemia, Vicente Escrivà Cebrián decidió incorporarse de forma definitiva al negocio familiar tras haber colaborado anteriormente de manera puntual.
Su llegada marcó el inicio de una nueva etapa para la empresa, aportando continuidad a un proyecto construido durante décadas de esfuerzo y dedicación.
Innovación sin perder la esencia familiar
En 2024, Vicente asumió oficialmente la dirección de la empresa, aunque sigue trabajando junto a la segunda generación. Esa unión entre experiencia y renovación permite mantener la esencia familiar mientras se incorporan nuevas ideas y soluciones.
Actualmente, Toldos Escrivá continúa apostando por la calidad, el trato cercano y la fabricación de cerramientos y sistemas de protección solar a medida adaptados a cada cliente.
Después de más de 65 años de trayectoria, la empresa sigue escribiendo su historia desde Xeraco, manteniendo intactos los valores con los que comenzó todo.
El legado que continúa creciendo en Xeraco
Hablar de Toldos Escrivá es hablar de esfuerzo, oficio y continuidad. Desde aquel pequeño taller abierto en Xeraco en 1955 hasta la actualidad, la empresa ha crecido gracias al trabajo constante de una familia que ha sabido adaptarse a cada etapa sin perder su esencia.
Detrás de cada instalación hay décadas de experiencia, aprendizaje y dedicación. También hay una forma de entender el trabajo basada en la cercanía, la confianza y el compromiso con cada cliente.
Hoy, la tercera generación continúa avanzando junto a quienes construyeron el camino antes que ellos. Esa unión entre tradición e innovación permite que Toldos Escrivá siga evolucionando mientras mantiene vivos los valores que dieron origen a la empresa.
Porque, al final, cada sombra instalada forma parte de una historia que comenzó hace más de sesenta años y que todavía sigue creciendo día tras día desde Xeraco.